Regresar al índice de Política


El Reino de Marruecos es una de las Monarquías más arraigadas del mundo. Fundada hace doce siglos, constituye el garante de la unidad del país y de la libertad de los ciudadanos. Con el advenimiento de la independencia, el régimen político marroquí conservó el apego a sus tradicionales fundamentos, abriéndose a la modernidad. Es una Monarquía constitucional, democrática y social. Está regida por lo dispuesto en la Constitución aprobada por referéndum el 4 de septiembre de 1992 y promulgada el 9 de octubre de 1992. La constitución de 1992 fue enmendada el 13 de septiembre de 1996. Las revisiones constitucionales emprendidas por el Reino, se sitúan dentro de un marco de una evolución constante de las Instituciones Constitucionales desde la independencia. Fueron, en realidad, una obra de síntesis llevada a cabo por Su Majestad El Rey Hassan II, en 1962,1970,1972, 1992 y 1997.

Esta revisión tiende a la adaptación de las instituciones dentro de un espíritu de amparo y de garantía de las tradiciones y de la autenticidad del Reino a través de las innovaciones introducidas por el nuevo texto de la Constitución, a saber:

•  El establecimiento de un sistema parlamentario bicameral con la creación de la segunda Cámara llamada "Cámara de Consejeros", compuesta por representantes de las Cámaras Profesionales, de los asalariados y de las Colectividades Locales.
•  La elección de todos los miembros de la Cámara de Representantes por sufragio universal directo.
•  La reinstauración de "Planes de Desarrollo" cuya elaboración recae sobre el "Consejo Superior de la Promoción Nacional y del Plan".
•  El ascenso del Tribunal de Cuentas al status de Institución Constitucional, encargado de ejercer el control supremo del cumplimiento de las leyes de presupuestos, así como la creación de Tribunales Regionales de Cuentas.
•  La consagración de la región como Colectividad Local al lado de las Prefecturas, Provincias y las Comunas.
•  El derecho de propiedad y la libertad de empresa quedan garantizados.

Regresar al índice de Política